
¿Qué puede suceder si interrumpes la terapia hormonal?
El Dr. Luis Alberto Burgos Responde.
En una reciente entrevista, el Dr. Luis Alberto Burgos abordó un tema crucial para la salud de la mujer: las posibles consecuencias de dejar la terapia hormonal. A medida que las mujeres envejecen, especialmente después de los 35 o 40 años, pueden experimentar un desbalance hormonal asociado con la transición a la menopausia (disminución en la producción de hormonas ováricas). Este desequilibrio puede manifestarse a través de síntomas físicos, como bochornos, falta de energía, y problemas genitourinarios, como sequedad vaginal, incontinencia urinaria, y molestias durante la relación sexual. Además, pueden presentarse síntomas psicológicos, como irritabilidad, ansiedad y depresión y cambios repentinos de humor.
El Dr. Burgos destacó que las mujeres que experimentan estos síntomas (60% de la población femenina a nivel mundial) suelen recibir tratamiento hormonal (estrógenos, progesterona y/o testosterona), que puede administrarse de diversas formas: tabletas, inyectables, cremas, implantes subcutáneos, o cremas vaginales. En casos donde las pacientes prefieren evitar el uso de hormonas por diferentes razones, se recurre a tratamientos no hormonales para mitigar los síntomas. Sin embargo, es esencial recordar que la disminución hormonal no solo afecta el bienestar diario, sino que también tiene un impacto significativo en la salud ósea, cognitiva y cardiovascular de la mujer.
El doctor subrayó la importancia de no interrumpir la terapia hormonal una vez iniciada. Estudios recientes han demostrado que las mujeres que no reciben tratamiento hormonal presentan una mayor mortalidad y un aumento en enfermedades cardiovasculares. Es conocido que la enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en mujeres a partir de los 45 años, momento en el cual la protección natural que brindan las hormonas ováricas disminuye, aumentando la vulnerabilidad ante diversas condiciones de salud, como la osteopenia y la osteoporosis.
La interrupción de la terapia hormonal sin supervisión médica puede llevar a un deterioro en la calidad de vida de la mujer. El Dr. Burgos hizo hincapié en la necesidad de seguir en contacto con el ginecólogo, ya que la medicina evoluciona constantemente, ofreciendo tratamientos cada vez más efectivos y con menos efectos secundarios. Además, mantener las consultas regulares permite evaluar adecuadamente la densidad ósea y mamaria y los nuevos antecedentes familiares o personales, lo cual es vital para detectar cualquier anomalía a tiempo y ajustar el tratamiento según las necesidades individuales de cada paciente.
El Dr. Burgos también abordó los mitos y temores que rodean a la terapia hormonal, recordando que es fundamental desmitificar estos tratamientos. Cada decisión sobre el uso de hormonas debe ser tomada en conjunto entre la paciente y el médico, considerando factores como antecedentes familiares de cáncer, enfermedades cardiovasculares, obesidad, hipertensión, entre otros. Lo más importante es no abandonar las consultas médicas, ya que esto garantiza una monitorización continua y un enfoque personalizado en el tratamiento, asegurando que cada mujer reciba el cuidado que mejor se adapte a sus circunstancias y preferencias.